Guía
¿Diario de sueño o monitor de sueño?
Un diario de sueño recoge la noche tal y como la viviste; un monitor la estima con sensores. Para el insomnio, el diario es lo que piden los médicos. Un monitor puede añadir detalles, pero no puede diagnosticar nada.
Lo que hace un diario y no puede hacer un monitor
El insomnio tiene que ver en parte con cómo se siente el sueño: estar despierto en la cama, levantarte sin haber descansado, estar cansado al día siguiente. Un diario lo recoge. El artículo del Consensus Sleep Diary señala que el diario de sueño se considera la referencia para valorar el sueño de forma subjetiva, y la guía sobre el insomnio de la American Academy of Sleep Medicine pide un registro de sueño de dos semanas antes de la valoración.
Un diario también recoge lo que una muñeca no ve: el café de las 16:00, las dos copas de vino, el día estresante, el medicamento que empezaste a tomar.
Qué son los monitores y qué no son
Los monitores de sueño de consumo, como relojes, anillos y dispositivos de mesilla, estiman el sueño con sus sensores. La declaración de posición de la AASM dice que, sin validación y sin la autorización de la FDA, la agencia sanitaria de Estados Unidos, no pueden usarse para diagnosticar ni tratar trastornos del sueño, y que sus datos deben verse como parte de una valoración completa del sueño, no en lugar de herramientas validadas.
La guía sobre el insomnio de la AASM señala también que la actigrafía, un monitor de muñeca de uso en investigación, no es necesaria de forma rutinaria para valorar el insomnio, aunque puede ayudar en algunos casos.
Usar los dos
Si ya llevas un monitor, no te lo quites. Rellena primero el diario cada mañana con lo que recuerdes y, después, mira el monitor si quieres. Cuando no coincidan, anota cómo sentiste la noche: para eso está el diario.
Si los números del monitor te generan ansiedad con el sueño, basta con el diario.
Esta guía no es consejo médico. Si llevas meses durmiendo mal o te cuesta sobrellevar el día, ve al médico.